El proceso penal contra Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente Gustavo Petro, enfrenta nuevos retrasos tras la notificación de la fiscal Lucy Marcela Laborde Betancourt sobre la terminación de su encargo en la Dirección Especializada contra el Lavado de Activos. Esta situación añade incertidumbre al avance del caso, que ha estado marcado por múltiples controversias y dilaciones.
Desde hace tres años, el juicio oral contra Nicolás Petro no ha comenzado, mientras que la defensa y la Fiscalía esperan pronunciamientos del Tribunal Superior de Barranquilla sobre varias decisiones que han sido apeladas. Esta espera se complica aún más con la ausencia de un fiscal titular en la etapa preparatoria del juicio.
Nicolás Petro enfrenta serios cargos relacionados con un aporte de $400 millones a la campaña presidencial de su padre. Además, la situación se agrava con la redistribución de expedientes que ha llevado al Juzgado 23 Penal del Circuito de Barranquilla a perder competencia sobre el caso de Laura Ojeda, lo que podría afectar el desarrollo de otros procesos vinculados.
La Fiscalía ha explicado que el cambio de fiscal responde a decisiones administrativas, pero la falta de claridad sobre el futuro del caso genera inquietud tanto en la defensa como en la opinión pública. El próximo hito en este proceso será la respuesta del Tribunal Superior de Barranquilla sobre las apelaciones presentadas.
Sigue leyendo
Este contenido es para suscriptores de Boyacá Digital.
Apoya el periodismo regional con inteligencia artificial.







