Según explicó Andrés Mauricio Zuluaga Rivera, conocido como Martín Batalla, la falta de avances en acceso a tierras y vivienda afectó la estabilidad del proyecto, y la violencia contra firmantes del acuerdo debilitó la base social del emprendimiento. Los activos —maquinaria, telas y productos— serán repartidos entre los socios, aunque la marca quedó registrada a nombre de la cooperativa, con la posibilidad de una segunda etapa.
El cierre ocurre en un contexto de incertidumbre política ante el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, quien ha anunciado su intención de desmontar parte de la institucionalidad del Acuerdo de Paz, incluida la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, invitó a De la Espriella a un diálogo institucional sobre la justicia transicional.
Según Indepaz, en 2025 fueron asesinados 39 firmantes del Acuerdo de Paz, con garantías calificadas como 'frágiles y reversibles'. Pese al cierre, otros emprendimientos de reincorporación sobreviven, como Café Paramillo (Ituango, Antioquia), Miel de la Montaña (Anorí, Antioquia), Manifiesta Colombia (Bogotá) y La Roja (cerveza artesanal, Bogotá).
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