Desde el 19 de julio, la emergencia en Cubará se agravó. Ese día, en el sector de Caño Negro, una camioneta Toyota FJ-45 que transportaba leche fue arrastrada por una creciente del río Bojabá. Los ocupantes resultaron ilesos y el vehículo fue recuperado con apoyo del alcalde Gildardo Murcia y maquinaria municipal, según informaron las autoridades locales.
El cierre oficial de la vía se produjo tras la pérdida de la banca en el PR 40+200, sector Barro Blanco, cerca del corregimiento de San Bernardo de Bata, en Toledo (Norte de Santander). Esto mantiene incomunicado al municipio boyacense, que depende de la Ruta de La Soberanía para conectarse con el resto del país.
El personero de Cubará, Raúl Carreño, informó que el Gobierno departamental envió cerca de 220 kits humanitarios mediante un puente aéreo desde Yopal, pero consideró la ayuda insuficiente frente a las más de 250 familias afectadas. “Necesitamos más apoyo, no solo en alimentos, sino para recuperar la capacidad productiva”, señaló Carreño, quien reportó pérdidas de ganado, cultivos de cacao, plátano y maracuyá.
La comunidad utiliza una retroexcavadora como medio improvisado para cruzar el río Caño Negro, en el límite entre Saravena (Arauca) y Cubará (Boyacá), transportando personas, motocicletas, alimentos y pacientes. Incluso, un féretro fue transportado sobre la máquina para que una familia pudiera realizar un sepelio.
Carreño pidió acciones para recuperar la capacidad productiva del municipio y la necesidad de un banco de maquinaria para rehabilitar vías veredales. La Gobernación de Boyacá no ha anunciado una fecha para la reapertura de la Vía de La Soberanía.
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