La primera proposición fue firmada por la representante de Salvación Nacional, Carol Borda, y Simón Molina, de Creemos, aliados cercanos de De la Espriella. La iniciativa propone autorizar el traslado temporal de la sede del Congreso para que, reunido en pleno el 7 de agosto de 2026 en el departamento del Cauca, reciba el juramento y dé posesión al presidente electo.
La segunda proposición fue radicada por el representante a la Cámara liberal, Octavio Cardona, y busca autorizar que la sesión plenaria del 7 de agosto se lleve a cabo por fuera de las instalaciones habituales del Congreso en Bogotá, únicamente si el Gobierno Nacional entrante dispone que el acto de posesión se realice en un lugar distinto a la capital.
Según el artículo 192 de la Constitución, el presidente de la República 'tomará posesión de su destino ante el Congreso', pero no especifica que sea en el Capitolio Nacional. El artículo 140 de la Constitución permite que las cámaras del Congreso se pongan de acuerdo para trasladar la sesión a otro lugar.
El senador Iván Cepeda, jefe de la oposición en el Senado, ha dicho que no asistirá a la posesión si se realiza en una guarnición militar e insiste en declararse en 'desobediencia civil' ante un gobierno que considera 'ilegítimo'.
El Cauca ha sido uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado, con problemáticas como atentados con drones, minería ilegal y presencia de disidencias de las Farc. También se había considerado el Fuerte Militar Tolemaida en Nilo, Cundinamarca, como posible sede de la posesión.
El analista en Comunicación Política Carlos Andrés Arias afirmó a El Colombiano que el presidente electo busca mandar un mensaje en favor de las regiones y de las Fuerzas Militares, en coherencia con su respaldo expresado durante la campaña. La decisión final sobre el lugar de la posesión se conocerá una vez el Congreso debata y vote las proposiciones.
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