En una carta dirigida al presidente electo Abelardo De la Espriella, alias Castor manifiesta su intención de acogerse a un proceso de sometimiento a la justicia, evidenciando su situación de debilidad dentro de Los Costeños. Según el profesor Luis Fernando Trejos, investigador de la Universidad del Norte, la autenticidad de la misiva ha sido confirmada y refleja la crisis interna que enfrenta la organización criminal.
Castor, quien se encuentra recluido en la cárcel de Cómbita, Boyacá, ha tenido que lidiar con una disidencia dentro de su grupo llamada 'La Nueva Generación', lo que ha aumentado la presión sobre su liderazgo. En su carta, solicita la instalación de una Mesa de Diálogo y Sometimiento a la Justicia, argumentando que ha cumplido con compromisos para reducir la violencia en la región.
Este año, Castor aceptó su responsabilidad en 95 homicidios, lo que le ha llevado a una condena de 26 años y 4 meses de prisión. Trejos sugiere que el nuevo gobierno podría aprovechar esta disposición de Castor para obtener información valiosa sobre las economías ilegales que operan en Barranquilla y otras zonas del país.
La situación de alias Castor pone de manifiesto las complejidades del crimen organizado en Colombia y cómo las disputas internas pueden influir en la dinámica de la justicia y la seguridad en el país.
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