En un acto histórico, el Estado colombiano pidió perdón por la masacre de Bojayá, ocurrida hace 24 años, donde más de 100 civiles fueron asesinados debido a un cilindro bomba lanzado por la guerrilla de las FARC. Este evento, que tuvo lugar el 2 de mayo de 2002, se considera uno de los episodios más trágicos del conflicto armado en el país.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, lideró el acto de reconocimiento, en el que se destacó la responsabilidad del Estado en la protección de la población civil y las fallas institucionales que permitieron que esta tragedia ocurriera. Durante su intervención, Sánchez enfatizó la importancia de avanzar en la verdad, justicia y reparación integral a las víctimas.
Asimismo, la defensora del Pueblo, Iris Marín, y la gobernadora de Chocó, Nubia Córdoba, hicieron declaraciones sobre la falta de garantías y protección en la región, subrayando que la masacre de Bojayá es un claro ejemplo de la necesidad de fortalecer las instituciones para salvaguardar a la población civil.
Este acto de reconocimiento se enmarca en los compromisos del Estado colombiano en materia de verdad y reparación a las víctimas del conflicto armado, buscando no solo el perdón, sino también la construcción de un futuro en paz.
El próximo paso en este proceso será la implementación de medidas concretas para garantizar la reparación integral a las víctimas, lo que se espera sea abordado en futuras reuniones del Gobierno con las comunidades afectadas.
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