La temporada invernal que atraviesa Colombia ha impactado gravemente a diversas regiones, siendo Casanare y Arauca las más afectadas. Sin embargo, el oriente del país, incluyendo Boyacá, también ha sentido las consecuencias de este fenómeno climático.
Según informes, más de 16.000 familias han sido damnificadas a nivel nacional, y Boyacá no ha sido la excepción. Las lluvias intensas han generado inundaciones que han afectado la infraestructura vial, complicando la movilidad y el acceso a varias localidades.
Las autoridades han reportado que las emergencias en Casanare son particularmente graves, pero el impacto en Boyacá y Norte de Santander también es significativo. En este contexto, se han activado protocolos de emergencia para atender a los afectados y mitigar los daños.
Las lluvias no solo han causado inundaciones, sino que también han provocado deslizamientos de tierra, lo que ha llevado a la declaración de alerta en varias zonas del departamento. La situación sigue siendo monitoreada por las autoridades locales y nacionales.
La magnitud de la emergencia invernal ha llevado a que se convoquen reuniones de evaluación y atención, con el objetivo de coordinar esfuerzos y brindar asistencia a las familias damnificadas. Se espera que en los próximos días se realicen más evaluaciones sobre el impacto de las lluvias y se implementen medidas de recuperación.
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