El 21 de junio de 2026, Abelardo de la Espriella fue elegido presidente de Colombia y, en su reciente anuncio, confirmó que estará al frente de una comisión de empalme regional. Esta decisión busca garantizar que su administración esté alineada con las necesidades y realidades de las regiones del país, especialmente en un contexto donde se requiere una atención urgente a la crisis económica y a la lucha contra la corrupción.
De la Espriella solicitó a la Fiscalía, Procuraduría y Contraloría que actúen ante las denuncias que han surgido de la 'comisión del empalme anticorrupción', que estará encabezada por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo. Este equipo contará con más de 400 especialistas que trabajarán en el análisis y la prevención de la corrupción en el país.
Además, el presidente electo destacó que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aportará 60 millones de dólares no reembolsables para apoyar el proceso de empalme, lo que representa una oportunidad significativa para implementar mejoras en la gestión pública a nivel regional.
La estrategia de De la Espriella busca romper con la tradición de gobernar desde la capital y, en cambio, empoderar a las regiones. ¿Cómo responderán las entidades de control ante este llamado? Los ciudadanos en Boyacá están atentos a los próximos pasos de esta administración y su impacto en la gestión regional.
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