
La Corte Constitucional está revisando una demanda presentada por Rodrigo Ospina Ortiz, que impugna la Ley 2578 de 2026, la cual designa el 9 de julio como festivo en honor a la figura religiosa de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Según Ospina, esta ley infringe el carácter laico del Estado colombiano y presenta vicios en su trámite legislativo.
El artículo 6 de la ley en cuestión establece que todos los trabajadores tienen derecho a un descanso remunerado por la celebración de carácter religioso. Este aspecto ha generado un intenso debate sobre la separación entre religión y legislación en el país, especialmente en un contexto donde la Corte ha sido exigente en cuanto a la compatibilidad de los festivos de origen religioso con la Constitución.
El abogado constitucionalista Sergio Andrés Morales aclaró que el festivo de este año no está en riesgo, puesto que la demanda se encuentra en una etapa inicial de revisión. Sin embargo, el futuro de esta celebración podría quedar en manos de la Corte si se determina que la ley es inconstitucional.
Este caso pone de relieve la tensión entre la tradición religiosa y la laicidad del Estado en Colombia. ¿Qué implicaciones tendría la anulación de este festivo para la cultura y la economía local de Boyacá, donde la devoción a la Virgen de Chiquinquirá es fuerte?
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