La jornada del 20 de julio dejó en evidencia las primeras tensiones entre el Ejecutivo entrante y el Legislativo. En el Senado, el candidato del presidente electo Abelardo de la Espriella, Alfredo Deluque, perdió la votación frente a Honorio Henríquez Pinedo, quien obtuvo 56 apoyos contra 45. Henríquez, abogado de la Universidad de La Sabana, de 54 años, lleva 12 años como congresista y milita en el Centro Democrático desde 2013. Fue director de la ESAP entre 2006 y 2012, nombrado por Álvaro Uribe, y en 2018 perdió temporalmente su curul por irregularidades en los escrutinios de 2014, aunque fue reelegido para el periodo 2018-2022.
En la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil, del Partido Conservador, fue elegido con 180 votos. Nacido el 2 de febrero de 1984 en Montería, Córdoba, es profesional en Mercadeo y Negocios Internacionales de la Universidad Sergio Arboleda. Llegó al Congreso en 2022 con 88.937 votos, respaldado por su primo, el senador David Barguil, y ha integrado la Comisión Quinta Constitucional Permanente.
El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, calificó la agenda legislativa del gobierno entrante como 'escueta' y afirmó: 'Queremos básicamente aplicar la ley, perseguir a los delincuentes, limpiar la corrupción'. Además, Germán Calderón España, asesor jurídico del presidente electo, señaló que 'serán pocas las leyes que tendrán que tramitarse en el Congreso' y recordó la facultad presidencial de expedir decretos con fuerza material de ley. Lara también aseguró que el gobierno entrante será 'un firme defensor de la autonomía e independencia de las ramas del poder público'.
La elección de Henríquez y Barguil marca el inicio de un periodo legislativo en el que el Ejecutivo ha anunciado una agenda reducida, mientras que la votación en el Senado anticipa posibles roces entre las ramas del poder público.
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