El proceso de empalme entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y la administración del presidente electo Abelardo de la Espriella ha expuesto una crítica situación financiera y técnica en el Ejército Nacional. Según documentos conocidos por El Colombiano, el informe detalla un déficit general del 66,3 % en material de guerra, con los sectores de artillería, transporte, infantería y caballería como los más afectados.
El sector de artillería presenta el déficit más alto, con un 96 %. De los 22 obuses de 105 milímetros, 16 están pendientes de mantenimiento mayor, proyectado para 2027. El transporte reporta un déficit del 93 %, con gran parte del parque automotor superando los 20 años de servicio y escasez de repuestos, baterías, llantas y combustibles.
Infantería registra un déficit del 85 %, afectando el sostenimiento de vehículos blindados LAV III 8x8 y M113-A2. Caballería, por su parte, tiene un déficit del 78 %, con dificultades para reparar vehículos ASV APC y ASV M1117 dañados en combate.
El informe también alerta sobre un déficit de 1,6 billones de pesos para cubrir salarios y prestaciones sociales en lo que resta de la vigencia 2026. El Ejército estima que requiere un presupuesto total de 25 billones de pesos para fortalecer plenamente sus capacidades, frente a los 5,7 billones aprobados actualmente mediante el Conpes 4187 del Departamento Nacional de Planeación.
Además, el reciente aumento salarial a soldados profesionales generó una desproporción frente a los ingresos de oficiales y suboficiales, según el informe. La administración entrante de Abelardo de la Espriella deberá asumir estos desafíos en el corto plazo.
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