En sus redes, De la Espriella afirmó que el nuevo esquema busca acercar el poder ejecutivo a las regiones. Según dijo, pasará varios días en distintas regiones liderando puestos de mando unificados (PMU) y planea convertir la Casa de Nariño en un museo abierto al público, encargo que dejó a la ministra de Cultura designada, Paola Holguín.
El plan de descentralización también contempla sedes alternas en Medellín y Cali, y la promoción de un acto legislativo para que Barranquilla sea reconocida constitucionalmente como 'capital alterna' de Colombia. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, confirmó que apoyará la construcción de la sede presidencial en Barranquilla.
Sin embargo, el politólogo Felipe Murillo, de la Universidad Eafit, señaló que esto no representa una descentralización del poder en sentido estricto, sino una apuesta logística y simbólica. Según el analista, la concentración de los ministerios en Bogotá sigue siendo el principal obstáculo para una verdadera desconcentración del poder ejecutivo.
La adecuación de la sede presidencial en Barranquilla comenzó en las instalaciones de la Segunda Brigada del Ejército, en el barrio Paraíso (Batallón Paraíso), cerca de la Vía 40. El presidente electo no ha precisado fechas para el inicio de los despachos alternos ni los costos de la operación.
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