En una reciente declaración, la alcaldesa encargada de Tunja, María Paula Jiménez, denunció que la administración municipal presenta un desorden administrativo significativo, lo que ha dificultado la gestión efectiva de los proyectos en curso.
Jiménez, quien asumió el cargo hace dos meses tras la salida de Mikhail Krasnov, aseguró que recibió una administración con proyectos atrasados y un superávit de $110.000 millones que aún no ha sido ejecutado. Esta situación plantea serios interrogantes sobre la planificación y ejecución de los recursos públicos en la ciudad.
La alcaldesa también mencionó que ha enfrentado dificultades para acceder a información clave que le permita gestionar adecuadamente el municipio. En este contexto, se han puesto en conocimiento de las autoridades competentes presuntas irregularidades que podrían comprometer la legalidad de algunos contratos.
Uno de los casos más polémicos es un convenio con el municipio de Don Matías por cerca de $15.000 millones, que actualmente está siendo investigado por la Fiscalía. Esta situación añade un nivel de complejidad a la ya crítica situación administrativa que enfrenta Tunja.
La administración municipal se encuentra ante el reto de esclarecer estas irregularidades y mejorar la gestión de los recursos, mientras la comunidad espera acciones concretas y transparentes que garanticen el buen uso de los fondos públicos.
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