La controversia en torno a la ceremonia de posesión presidencial en Colombia se intensifica, luego de que el presidente saliente, Gustavo Petro, emitiera una orden que impide el uso de bases militares para este evento. Petro fundamentó su decisión en que aún tiene autoridad sobre las Fuerzas Militares hasta el momento en que el nuevo mandatario asuma oficialmente el cargo.
La propuesta de realizar la ceremonia en una guarnición militar, planteada por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, ha generado un debate político significativo. Juristas han señalado que la autorización para el uso de instalaciones militares corresponde al Congreso, y que el mandato de Petro culmina el 6 de agosto a la medianoche.
Además, el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, aseguró que existen mecanismos para que el Congreso pueda sesionar en un lugar diferente al Capitolio Nacional, donde tradicionalmente se lleva a cabo la ceremonia.
La situación continúa en discusión, y el desenlace de este conflicto se espera que se defina en los próximos días, a medida que se acerque la fecha de la posesión presidencial.
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