En un video, Bernardo Hoyos afirmó: 'A mí no me digan que no compran votos, yo sí que compro', lo que ha generado controversia en el ámbito político nacional. Su declaración se produce en un contexto donde las elecciones presidenciales del 21 de junio ya habían estado marcadas por múltiples denuncias de compra de votos.
Según una fuente consultada por El Colombiano, el esquema de compra de votos en Barranquilla habría incluido un mecanismo de control electoral. Los votantes debían entregar su certificado electoral a comandos políticos a cambio de beneficios como sopa, pastel y hasta 50.000 pesos por persona.
El candidato Abelardo De la Espriella también denunció públicamente la existencia de esta presunta red de compra de votos que habría favorecido a Iván Cepeda, aunque hasta el momento no hay confirmación oficial de estas acusaciones.
Con estas revelaciones, la preocupación por la integridad del proceso electoral en Colombia se intensifica. ¿Qué implicaciones tendrá esto para las futuras elecciones y la confianza en el sistema democrático? Los ciudadanos estarán atentos a las reacciones de las autoridades y a posibles investigaciones.
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