La operación conjunta de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación resultó en la captura de 16 personas, entre ellas cuatro funcionarios del Inpec, en el marco de la desarticulación de la red de extorsión conocida como 'Los Fantasmas'. Según las autoridades, esta red habría estado operando principalmente desde la cárcel de Cómbita, aunque también se menciona que tenía actividad en otros centros penitenciarios.
La red, que se presume movía alrededor de $700 millones mensuales, representa un grave desafío para el sistema penitenciario colombiano, donde la criminalidad organizada ha encontrado formas de operar desde el interior de las cárceles. Este caso pone de relieve la necesidad de abordar la corrupción y las extorsiones que afectan tanto a los internos como a la población en general.
Las autoridades han indicado que la investigación continúa, buscando identificar a otros posibles cómplices que habrían estado involucrados en estas actividades delictivas. La Fiscalía ha enfatizado su compromiso de seguir adelante con las indagaciones para desmantelar completamente estas redes criminales.
¿Qué medidas se implementarán para prevenir que situaciones como esta se repitan en el sistema penitenciario? La comunidad espera respuestas claras sobre cómo se abordará esta problemática en el futuro.
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