El Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) ha alertado que el fenómeno de El Niño, previsto para el próximo año, podría impactar gravemente la economía nacional. Se estima que las pérdidas por productividad laboral alcanzarían los 10,7 billones de pesos, de los cuales 8,95 billones corresponderían a la población informal. Esto representa un golpe significativo para quienes dependen de trabajos no formales, que son comunes en muchas regiones de Boyacá.
La población informal, que incluye a vendedores ambulantes, trabajadores por cuenta propia y pequeños comerciantes, es particularmente vulnerable ante cambios climáticos. Las condiciones adversas pueden limitar sus oportunidades de trabajo y, por ende, sus ingresos, lo que se traduce en una pérdida directa para sus familias y comunidades.
Los expertos advierten que las consecuencias de este fenómeno no solo se sentirán en el corto plazo, sino que también podrían tener repercusiones a largo plazo en la economía local. La disminución de la productividad laboral podría afectar el consumo y, por lo tanto, el crecimiento económico en Boyacá y otras regiones del país.
La situación exige atención inmediata de las autoridades y una respuesta adecuada para mitigar el impacto en los sectores más vulnerables. ¿Qué medidas se implementarán para proteger a la población informal de Boyacá ante este desafío climático? La comunidad espera respuestas concretas.
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