Según la carta, los 99 excombatientes aseguran que se desmovilizaron, cumplieron con la dejación de armas y dotaciones, y dieron un paso hacia la legalidad. El grupo representa entre el 4 y el 5 % del total de integrantes de la CNEB, que tendría unos 2.500 hombres, y no tendría órdenes de extradición ni acusaciones por los crímenes más graves, de acuerdo con la fuente.
Los excombatientes ingresaron a un terreno de seis hectáreas arrendado por el Gobierno en el Valle del Guamuez, adecuado para albergar hasta 200 personas. En la misiva, invitaron al presidente electo a visitar la ZUT para conocer los avances y retos del proceso.
Abelardo De La Espriella ha dicho que solo contemplará sometimientos a la justicia bajo la ley ordinaria, con penas según la ley. En sus redes, afirmó: 'Bandido que no se someta, lo vamos a dar de baja'. La solicitud de los excombatientes se da en ese contexto de incertidumbre sobre el futuro de los procesos de reincorporación bajo el nuevo gobierno.
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