El plan de rescate financiero para el sistema de salud, propuesto por el presidente electo Abelardo de la Espriella, asciende a hasta $10 billones de pesos. La estrategia fue presentada en el Congreso Nacional de Hospitales y Clínicas por Iván Sánchez, vocero del equipo de salud del presidente electo, quien detalló que comenzará a ejecutarse en los primeros 90 días de gobierno.
Según Sánchez, los recursos se destinarán al pago de obligaciones con hospitales y clínicas, garantizar el suministro de medicamentos, atender enfermedades de alto costo y fortalecer institucionalmente el sistema de salud. Cada desembolso contará con auditoría y trazabilidad, afirmó el vocero.
La propuesta surge en medio de una crisis que, según informes preliminares del empalme, deja más de 900.000 registros de pacientes oncológicos con servicios pendientes, suspendidos o incompletos. Cerca de 1,6 millones de personas con enfermedades crónicas tendrían dificultades para acceder a tratamientos o medicamentos, y alrededor de 3.000 pacientes trasplantados estarían en riesgo de interrupciones en el suministro de inmunosupresores. Sánchez advirtió que estos datos deberán verificarse.
El 7 de agosto se instalará una mesa nacional para revisar las deudas del sector entre 2022 y 2026, con participación de autoridades, EPS, IPS, proveedores, pacientes, trabajadores y sociedades científicas. Además, se revisará la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2027 y se estudiará un posible ajuste extraordinario para la UPC de 2026.
El Ministerio de Salud, encabezado por Ana María Vesga, trabajará en cuatro ejes: crisis humanitaria, financiero, conciliación de cuentas y transparencia de la información. Sánchez también señaló que la Nueva EPS no ha hecho públicos sus estados financieros desde 2023, pese a una decisión judicial que ordena hacer pública esa información.
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