
La decisión de destituir a Salcedo fue unánime y se produjo poco más de un mes después de que asumiera el cargo. Su gestión había sido cuestionada desde el inicio, especialmente por no cumplir con los requisitos de experiencia técnica e idoneidad fiduciaria necesarios para liderar una entidad que maneja grandes sumas de dinero.
Las investigaciones se centran en dos contratos millonarios, uno de los cuales, por $33.000 millones, está relacionado con el suministro y arrendamiento de equipos de cómputo. La Procuraduría General de la Nación había señalado la falta de un análisis de mercado adecuado para este contrato, lo que generó preocupación sobre la correcta administración de los recursos públicos.
Tras la destitución de Salcedo, Rosa Dory Chaparro Espinosa, quien es Jefa de la Oficina Asesora de Jurídica del Ministerio de Hacienda, fue nombrada presidenta encargada de Fiduprevisora. Este cambio en la dirección de la entidad busca restaurar la confianza en su gestión y asegurar que se sigan los procesos adecuados en la contratación pública.
La situación en Fiduprevisora refleja un contexto más amplio de escrutinio sobre la transparencia en la administración de recursos del sistema de salud de los maestros. ¿Qué medidas tomará la nueva administración para garantizar la correcta gestión de estos recursos y evitar futuras irregularidades?
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