La Contraloría General de la República ha emitido una advertencia sobre la alarmante baja ejecución del presupuesto de inversión en salud, que hasta la fecha mencionada se sitúa en solo 9,48%. Este bajo nivel de ejecución se da en un contexto fiscal complicado, donde el presupuesto total para 2026 asciende a $555,72 billones.
Hasta el 16 de junio, el Gobierno Nacional Central había recaudado $252,68 billones, lo que deja una brecha de aproximadamente $303 billones. Esta situación se agrava por la reducción de los ingresos del Gobierno, que pasaron del 18,2% al 16,1% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representa una disminución cercana a $25,4 billones.
Además, se reporta que el 76% del cupo autorizado para deuda de largo plazo ya había sido utilizado a junio de 2026, equivalente a $64,79 billones. Este panorama genera inquietudes sobre la capacidad del Gobierno para financiar adecuadamente los servicios de salud en el país.
La Contraloría advierte que la situación actual podría repercutir de manera significativa en la atención a la salud de los ciudadanos, lo que requiere atención urgente por parte de las autoridades competentes.
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