El presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha señalado la necesidad de abordar la crisis del sistema de justicia en su administración. Durante una reciente reunión con los presidentes de las altas cortes, discutió la importancia de la independencia judicial, el presupuesto de la Rama Judicial y la reactivación de las extradiciones.
Según cifras de la Corporación Excelencia en la Justicia, el índice de congestión judicial en el país es alarmante, alcanzando casi el 50%. Esta situación genera retrasos en los procesos judiciales, afectando a miles de ciudadanos que esperan justicia.
Asimismo, el hacinamiento en las cárceles es un tema crítico, con un promedio nacional del 50,1%, y algunas instituciones alcanzando tasas de hasta el 200%. Esta problemática no solo pone en riesgo la seguridad de los internos, sino que también afecta la reintegración social de los mismos.
Expertos en derecho sugieren que es esencial priorizar la eficiencia en el sistema judicial y fortalecer la confianza en las instituciones para garantizar un verdadero acceso a la justicia. La situación actual podría tener repercusiones en la percepción pública del gobierno de De la Espriella si no se toman medidas efectivas.
¿Qué estrategias implementará el nuevo gobierno para enfrentar estos desafíos? La comunidad espera respuestas claras y efectivas en los próximos meses.
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