
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Carlos Amaya defendió su gestión como gobernador, asegurando que su responsabilidad es gobernar y no presionar a los alcaldes de Boyacá. La declaración surge tras las acusaciones de Abelardo de la Espriella, quien presuntamente afirmó que Amaya estaría interfiriendo en las decisiones de los mandatarios locales.
Amaya enfatizó que su papel es apoyar a los alcaldes en sus funciones y no coaccionarlos, lo que podría generar un ambiente de desconfianza en la administración pública. Estas declaraciones buscan aclarar su posición en medio de un clima electoral tenso, donde los ataques entre candidatos son comunes.
Las afirmaciones de De la Espriella se producen en un momento crítico de la campaña presidencial, donde los candidatos intentan posicionarse ante el electorado. La respuesta de Amaya podría tener implicaciones en la percepción de su gestión y en la relación con los alcaldes del departamento.
¿Qué impacto tendrán estas acusaciones en la campaña presidencial y en la gobernabilidad en Boyacá? La respuesta podría definirse en los próximos días, a medida que se intensifiquen los debates políticos.
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