La refinería de Amuay, con una capacidad de 645.000 barriles diarios, comenzó a procesar aproximadamente 140.000 barriles diarios de crudo tras la reactivación de sus operaciones. Este evento es crucial para la producción de petróleo en Venezuela, un país que enfrenta serios desafíos en su sistema energético.
Los recientes terremotos, que ocurrieron la semana pasada, causaron cortes de energía en varias refinerías venezolanas, evidenciando la vulnerabilidad de la infraestructura energética del país. Aunque la refinería de El Palito, que tiene una capacidad de 146.000 barriles diarios, ya cuenta con electricidad, sus unidades de procesamiento aún no han sido reiniciadas.
La situación actual destaca la fragilidad del sistema energético en Venezuela, que ha sido históricamente afectado por problemas técnicos y falta de inversión. La reactivación de Amuay es un paso importante, pero los retos persisten para garantizar la estabilidad energética del país.
Las autoridades continúan trabajando para restablecer el funcionamiento completo de las refinerías afectadas y prevenir futuros incidentes que puedan comprometer la producción de petróleo.
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